Nace el "Orbiting": Una variante del "Ghostin


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Publicado por
@DANTEX

22/05/2024#N85156

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En el vertiginoso mundo de las relaciones interpersonales, donde las redes sociales se han convertido en el escenario principal para conectar y desconectar, surge una nueva tendencia que está dejando a muchos perplejos: el “orbiting”. ¿Qué es exactamente? ¿Cómo difiere del ya conocido “ghosting”? Analicemos este fenómeno y su impacto en las emociones de quienes lo experimentan.


El “Ghosting” y la cruel desaparición
Antes de sumergirnos en el “orbiting”, recordemos brevemente qué es el “ghosting”. Este término, derivado de la palabra inglesa “ghost” (fantasma o espectro), describe la acción de desaparecer abruptamente de la vida de alguien sin previo aviso ni explicación. Es como si la persona se, diría mi madre, “evaporara”, dejando a la otra parte en un estado de confusión y angustia. El “ghosting” es una cruel manera de poner fin a una relación en la era de las redes sociales.


El “ghosting” no solo afecta las relaciones románticas sino que puede ocurrir en amistades, en el ámbito laboral y en cualquier tipo de interacción social en línea. La facilidad con la que podemos cortar lazos sin enfrentar las consecuencias emocionales directamente es una característica perturbadora de nuestra era. Las consecuencias psicológicas del “ghosting” incluyen sentimientos de rechazo, baja autoestima y ansiedad, ya que la víctima a menudo se queda preguntándose qué hizo mal y por qué fue ignorada de repente.

El “Orbiting”: Más allá del silencio
Ahora, imaginemos una variante aún más desconcertante. ¿Se puede? Y cuando pensamos que ya lo habíamos visto todo nace el “orbiting” que lleva el fenómeno del “ghosting” un paso más allá. Pero ¿cómo funciona?

La Desaparición Inexplicable

Al igual que en el “ghosting”, alguien con quien has tenido cierta regularidad de contacto de repente corta toda comunicación. Ahora bien, en lugar de desvanecerse por completo, como el caso del “ghosting”, esta persona sigue “orbitando” alrededor de tu vida virtual.

La órbita virtual

La persona que practica el “orbiting” te mantiene “suficientemente cerca para que ambos se puedan observar y suficientemente alejada para nunca tener que hablar” (como lo expresó Anna Lovine, quien acuñó el término). Esta persona continúa viendo todas tus historias en Instagram, retuiteando tus tuits e incluso dejando comentarios en tus fotos pero, al mismo tiempo, ignora tus mensajes directos (DM) y cualquier intento de comunicación personal.


Una frustración doble

Para la víctima del “orbiting”, esta experiencia es doblemente frustrante ya que no solo enfrenta la desaparición inexplicable, sino también la constante presencia virtual de quien se ha esfumado de su vida real. Es como si estuvieras atrapado en un limbo emocional, sin saber si debes seguir adelante o esperar un cambio de rumbo.

¿Por qué el “Orbiting”?
La pregunta inevitable es: ¿por qué alguien practicaría el “orbiting”? Las razones pueden variar:

Inseguridad y necesidad de validación: La persona que “orbita” puede sentirse insegura y necesita mantenerse conectada para sentirse relevante. La validación que obtienen al observar y ser observados en las redes sociales puede ser un impulso temporal para su autoestima.

Miedo a la soledad: El “orbiting” podría ser una forma de evitar la soledad total, incluso si no hay una relación activa. Entonces mantener una presencia en la vida digital de alguien puede dar la ilusión de compañía y conexión sin la necesidad de comprometerse plenamente.

Juego de poder: Algunos pueden usarlo como un juego de poder, manteniendo a la otra persona en vilo. Este tipo de manipulación emocional puede ser una forma de controlar la dinámica de la relación, asegurándose de que siempre están en la mente de la otra persona sin tener que invertir emocionalmente. ¿A dónde hemos llegado en las relaciones interpersonales?


El impacto psicológico del “orbiting”
El “orbiting” puede tener un impacto significativo en la salud mental y emocional de quien lo padece.

Ansiedad y Estrés: La constante presencia virtual de alguien que ha cortado toda comunicación puede generar altos niveles de ansiedad y estrés. La incertidumbre sobre las intenciones de la otra persona y la falta de cierre pueden hacer que la víctima se sienta atrapada en un ciclo interminable.
Baja Autoestima: La sensación de ser ignorado en la comunicación directa, pero observado en las redes sociales, puede minar la autoestima de una persona.
Confusión y Ambigüedad: La naturaleza ambigua del “orbiting” deja a las víctimas en un estado de constante confusión por la falta de claridad sobre el estado de la relación y las intenciones de la otra persona dificultando el proceso de cierre emocional.
¿Cómo afrontar el “Orbiting”?
Establece Límites: Al ser víctima del “orbiting”, es importante considerar establecer límites claros en tus redes sociales. Proteger tu espacio digital puede ayudarte a reducir el estrés y la ansiedad.
Priorizar el bienestar: Es importante no sentirse obligado a responder o interactuar con alguien que te hace sentir incómodo, priorizando el bienestar emocional y rodeandose de personas que sepan respetar y valorar.
Comunicar los sentimientos: Si es necesario, expresarse. Muchas veces, la comunicación directa puede ayudar a aclarar las cosas. Es importante estar preparado para cualquier respuesta, incluida la posibilidad de que la otra persona no esté dispuesta a cambiar su comportamiento.
Buscar apoyo: Hablar con amigos, familiares o un profesional sobre lo que está pasando. Compartir los sentimientos con personas de confianza puede ofrecer una perspectiva diferente y el apoyo emocional que uno necesita para superar este tipo de situaciones.
Reflexionar y aprender: Es importante aprovechar esta experiencia para reflexionar sobre las propias necesidades aprendiendo a identificar comportamientos tóxicos y estableciendo límites saludables que pueden ayudar a fortalecer las futuras interacciones sociales.
El “orbiting” es una paradoja digital: cercanía virtual y distancia emocional. A medida que navegamos por las complejidades de las relaciones en línea, es crucial recordar que el respeto y la empatía deben prevalecer. Las tecnologías que nos conectan tienen el potencial de enriquecer nuestras vidas, pero también pueden amplificar comportamientos que nos dejan emocionalmente exhaustos.
Tenemos el poder de elegir cómo interactuar con los demás. Podemos optar por ser fantasmas y por orbitar alrededor de las vidas de otros, pero también podemos elegir ser presentes, sinceros y respetuosos. La elección es nuestra, y con ella viene la responsabilidad de tratar a los demás con la dignidad y el respeto que todos merecemos.




 

Comentarios

@SERGIO

22/05/2024

Muy interesante la nota. Gracias por compartirlas. Más allá de como deberían ser las comunicaciones, creo que lo que cada uno nos muestra es la forma en la que es cada uno y le agradecemos que nos muestre como es para saber si nos interesa mantener o esperar algo de esa relación. Para mi casi siempre es en la confianza y autoestima personal en la que hay que trabajar. Mantener relaciones sanas es clave. La calidad de nuestra vida en gran medida está basada en las relaciones que tenemos. Cariños a todos  
@DANTEX

22/05/2024

Por nada Sergio Sdos