La tristeza por el bien ajeno (o la alegría por el mal ajeno

Publicado por
@SALU

28/09/2007#N17716

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La tristeza por el bien ajeno (o la alegría por el mal ajeno

Perfil del envidioso
Triste y pesaroso por el éxito del envidiado y alegre por sus fracasos y desdichas.
Pasivamente descontento. Su odio se activa fácilmente ante circunstancias favorables.
Colérico y rencoroso.
Calumniador y maledicente.
Se compara continuamente al envidiado y es competitivo.
Siente inferioridad respecto al envidiado y no es capaz de admitirlo ni siquiera ante si mismo.

Perfil del envidiado.
Alguien cercano, no necesariamente en el espacio sino en el tiempo. Coetáneo o de edad similar. (El joven no suele envidiar al viejo porque puede pensar que dispone de mucho tiempo para llegar dónde ha llegado el viejo y a éste le queda el consuelo de pensar que eso nunca será así.)
El envidiado desea lo mismo que desea el envidioso. Tiene los mismos objetivos. Existe una paridad en las aspiraciones entre envidiado y envidioso.
El envidiado tiene algo que el envidioso ve factible llegar a poseer o hacer. Por eso es más frecuente que el pobre envidie a otro pobre que envidie al rico. El envidioso necesita compararse a un modelo próximo. El envidiado nunca es alguien demasiado superior con quién el envidioso no pueda competir.
El envidiado está cercano en el espacio (es el vecino, el cuñado). Con esto se alimenta la competencia y se aviva constantemente el fuego de la envidia.

la envidia es el vicio más perverso e imperdonable, ya que es el que tiene el mayor poder corrosivo para el vicioso, a la vez que es demoledor para el envidiado. Merece un apartado especial por su ubicuidad en nuestro medio y porque está enlazado con todos los demás de diversas y tortuosas maneras. Con la envidia se vincula la ira, los celos, la competitividad, la calumnia, la maledicencia, la rivalidad, la avaricia, el rencor, la venganza y todo el espectro de la ruindad humana. Además, la envidia, a diferencia de los vicios restantes, no deja demasiado espacio al placer, a excepción del placer de ver al envidiado destruido.

La tristeza por el bien ajeno (o la alegría por el mal ajeno).



 

Comentarios

@MARCELYAN

28/09/2007

Ojo al piojo... que la envidia no siempre debe ser un sentimiento no recomendable, se puede envidiar mal y se puede envidiar bien.
Tomar con bronca lo logrado por otro, no es lo mismo que desear de buena forma algo que por circusntancias de la vida no se ha obtenido.

Nadie dijo o escuchar decir... "Como le envidio a fulanito esa familia hermosa que tiene" ? Eso es sana envidia.
El problema es cuando nos ponemos de bronca por algo que tiene el otro, sea lo que fuere. De ese tipo de envidia tenemos que hacernos a un lado.

Marcelo "el envidioso bien" Marcelyan  
@MARCELYAN

28/09/2007

Sagún como se encuentran definidas las palabras "envidia" y "emulación", podrás ver que hay envidia sana, el ser humano es el que le agrega el rencor y/u odio en la mayoría de las veces que envidia, y por eso la palabra "ENVIDIA" pasó a ser marca registrada como envidia mala.

envidia.

(Del lat. invidĭa).


1. f. Tristeza o pesar del bien ajeno.

2. f. Emulación, deseo de algo que no se posee.

emulación.

(Del lat. aemulatĭo, -ōnis).


1. f. Acción y efecto de emular.

2. f. Deseo intenso de imitar e incluso superar las acciones ajenas. U. m. en sent. favorable.  
@MARCELYAN

28/09/2007

En el diccionario no dice textualmente "Envidiar sanamente" pero fijate que:

Envidia es definida como "Emulación, deseo de algo que no se posee" y emulación a su vez como "Deseo intenso de imitar e incluso superar las acciones ajenas." y luego de esa definición la Real Academia Española agrega "U. m. en sent. favorable."

Besos

Marcelo "Víctor García de la Concha" Marcelyan