RECUERDOS DE INFANCIA
Escrito por
@RUYVALENTE
Descubrí que me iba a morir cuando tenìa 7 años. Creo que el disparador fue la muerte de mi tìo: falleció prematuramente cuando tenía treinta y tres. Una tarde, mientras volvía de la escuela, vi una forma gris entre las hojas secas que tapizaban la vereda. Lo levanté del suelo y tembló un poco, después se le velaron los ojos y quedó tieso y rígido como el penacho de un plumero desgastado. Antes de este episodio, habìa visto muchos animales muertos: sapos, conejos, insectos y también aves, e, increìblemente, jamás asocié su muerte con la posibilidad de mi propia muerte. Con siete años de edad, me creìa eterno, y extendía la eternidad a mis padres. Pero ese día, conecté la muerte de ese gorriòn con mi propia muerte. Al llegar a casa, mi madre me calmó con el cuento del cielo y de una vida junto a Dios. Entonces, sus respuestas me fueron suficientes. Ahora, a cuarenta y cinco años de distancia, perdieron fuerza los dioses, las hadas y los duendes. Ahora sé cómo funciona el universo,dónde reside la conciencia, qué soy y por qué estoy. He navegado más allá de las idioteces doctrinales de las iglesias y la fe ciega en los dogmas elaborados por ignorantes. Sé que soy eterno y este conocimiento me convierte en único sobre el planeta Tierra, ya que los demás lo intuyen, lo creen, lo desean, pero no lo saben. ¿Por qué renegué siendo niño de mi condición eterna? Como todos, fui egendrado, concebido y criado por padres que no sabìan su oficio. ¡Pobres diablos! Hicieron lo que pudieron: el oficio de ser padres no se aprende en las escuelas. Fea condición la del humano macho: ser expulsado del vientre de la madre para caer en los brazos de la extraña. Nacemos de mujer y nos crian mujeres. Muchas mujeres conocí, pero en todas me persiguió la imagen viva de mi madre y de mi hermana. He crecido en sabiduría y me sorprende encontrarme aún en un cuerpo. La conciencia de uno mismo no está en el cerebro en forma excluyente. Si las personas pudieran escapar de la carne sólo un instante; se acabarían sus miedos, se desvanecería la ilusión de la soledad, se marchitarían los odios ancestrales como la flor de la dama de noche al abrir la mañana. Las arrugas son cáscaras que caen. La vida es un tránsito: corremos con el Sol desde el alba hacia el ocaso. Yo estuve aquí desde antes que el mundo fuese y estaré cuando éste acabe. Si yo no estuviera, no habrìa ríos, ni montañas ni valles, hasta el arcoiris depende que mi ojo lo vea para existir. Yo y los que me enviaron somos Uno.
Cuaderno de Bitácora de RUY VALENTE, enero de de 2017.
Comentarios
29/01/2017
29/01/2017
30/01/2017
Casi a la misma edad también tome conciencia de mi finitud.
Más notas de LibreVer todas
Más notas de Libre
SÓLO DÉJATE LLEVAR, HASTA ÉSE LUGAR, DONDE PUEDAS DEMOSTRAR QUIEN SOS"
LA GRAN VICTORIA"Uno de los principales asesinos de la pasión es la rutina"
John Gray
ARG
MUJER de 54 en Lomas de Zamora
Hola, soy Gabriela. Me gustan la naturaleza, los viajes, los juegos y las buena
¿CONOCERLA?
Más Mujeres
Salidas Grupales
Ver Todas



