Del ropero de los abuelos - La cámara de cajón

Escrito por
@CANONET

17/12/2025#N89462

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La fotografía tuvo su época de oro en la que en todas las casas los abuelos tenían, como mínimo, una cámara de las llamada "de cajón". 

Hubo un tiempo en que las fotografías no se apuraban. La cámara de cajón de nuestros abuelos lo sabía.
Era un objeto simple, casi austero: un rectángulo de cartón o madera, forrado en cuero oscuro, con una lente pequeña y honesta que no prometía milagros. No tenía pantallas, ni botones, ni urgencias. Se apoyaba en las manos como quien pide respeto y silencio.
Con ella, cada foto era un acontecimiento.
Había que elegir el momento, acomodar a la familia, esperar la luz justa. Nadie sonreía por costumbre: se sonreía porque ese instante iba a quedar guardado para siempre. El clic no era inmediato; era una decisión.
Esa cámara fue testigo de cumpleaños modestos, domingos largos, patios con malvones, trajes prestados y vestidos que pasaban de hermana en hermana. Registró miradas serias, porque así se enfrentaba al tiempo, y también una ternura que hoy todavía nos observa desde el papel amarillento.
La cámara de cajón no robaba imágenes: las pedía. Y a cambio, nos dejó recuerdos con peso, con textura, con historia.
Hoy, cuando la miramos, no vemos solo una cámara. Vemos las manos de nuestros abuelos y padres, su paciencia, su forma de estar en el mundo. Y entendemos que no fotografiaban para mostrar, sino para recordar. La foto de esta nota es la cámara Agfa que perteneció a mi abuelo y luego a mi papá. La atesoro en mi biblioteca del living de casa.

Agustín

 

Comentarios

@SISSI12

18/12/2025

Muy linda tu nota, Agustín! Hubo una cámara de esas en mi casa, claro. Siento que el manejo del tiempo era diferente, "buscar el momento justo" ya parece no formar parte de nuestro vocabulario.