Propiedad Privada
Escrito por
@SIRENAALSUR
Propiedad privada
Esa absurda iniquidad de la soberanía trae aparejada sorpresas.
Y no lo digo solamente por el insólito habitante del planeta que visitó el Principito; ése que estaba convencido de haberse adueñado de las estrellas. Lo afirmo, principalmente, por el hombre que apareció anoche en mis sueños.
Vestía como un ejecutivo, no le faltaba ni siquiera el maletín. Correcto, prolijo, limpio; qué digo limpio, limpísimo! Peinado a la gomina y trajeado. La voz de Sinatra y un aire a Valentino. Gallardo, seductor, y -sobre todo- ungido de una innata autoridad indubitable.
Llama a mi puerta. Abro. Me sonríe. Me turbo. Me dice que espera no tener que llegar a enfrentarse conmigo en los tribunales. Me asusto. Saca un papel lleno de números. Tiemblo. Reclama que lo lea. No entiendo. Afirma que debo cuarenta y un años de impuestos. Pregunto. Responde algo respecto al trino de los pájaros, a las mariposas, al sol y a la lluvia. Escucho palabras inconexas, yuxtapuestas en un comunicado incoherente y absurdo. Exige que pague. Me resisto. Insiste con el juicio. Despierto sobresaltada; bañada en sudor y pánico.
Una parte de mí, no cree que el recaudador vuelva a presentarse.
Otra, está preparando un alegato por si llegamos a enfrentarnos en un proceso judicial.
Otra se cuestiona si no sería preferible adueñarse de algo salvaje -como por ejemplo los senderos que conducen al más allá- y obtener un usufructo razonable.
Pero la parte de mí más subversiva, la más intransigente, está pensando en rematarse al mejor postor.
Esa absurda iniquidad de la soberanía trae aparejada sorpresas.
Y no lo digo solamente por el insólito habitante del planeta que visitó el Principito; ése que estaba convencido de haberse adueñado de las estrellas. Lo afirmo, principalmente, por el hombre que apareció anoche en mis sueños.
Vestía como un ejecutivo, no le faltaba ni siquiera el maletín. Correcto, prolijo, limpio; qué digo limpio, limpísimo! Peinado a la gomina y trajeado. La voz de Sinatra y un aire a Valentino. Gallardo, seductor, y -sobre todo- ungido de una innata autoridad indubitable.
Llama a mi puerta. Abro. Me sonríe. Me turbo. Me dice que espera no tener que llegar a enfrentarse conmigo en los tribunales. Me asusto. Saca un papel lleno de números. Tiemblo. Reclama que lo lea. No entiendo. Afirma que debo cuarenta y un años de impuestos. Pregunto. Responde algo respecto al trino de los pájaros, a las mariposas, al sol y a la lluvia. Escucho palabras inconexas, yuxtapuestas en un comunicado incoherente y absurdo. Exige que pague. Me resisto. Insiste con el juicio. Despierto sobresaltada; bañada en sudor y pánico.
Una parte de mí, no cree que el recaudador vuelva a presentarse.
Otra, está preparando un alegato por si llegamos a enfrentarnos en un proceso judicial.
Otra se cuestiona si no sería preferible adueñarse de algo salvaje -como por ejemplo los senderos que conducen al más allá- y obtener un usufructo razonable.
Pero la parte de mí más subversiva, la más intransigente, está pensando en rematarse al mejor postor.
Más notas de CuentosVer todas
Más notas de Cuentos
¿Cómo voy a salir si está lloviendo?
@VOLATUTIS 30/06/2006
Acunar la Esperanza...
@HELSA_1 29/06/2006
Crepuscular
@HRUIZEC 09/05/2026
¿Es eso Asi?
@DANTEX 07/10/2026
USA
Me llamaría una persona muy sonriente, con un humor negro extremo. Me encanta r
¿CONOCERLA?
Más Mujeres
Salidas Grupales
Ver TodasTalleres y Cursos (Zoom)
Capacitación funciones avanzadas para organizador
@SERGIO - Lun 19/10/2026
1
10
Me interesa
Talleres y Cursos (Zoom)
LA FELICIDAD: ese instante (Virtual)
@GLORY2023 - Vie 16/10/2026
18
7
Me interesa
Bowling
POR OTRA SALIDA DE BOWLING, VOLVEMOS A PALOKO !!!
@TREKKER1 - Sáb 17/10/2026
10
23
Me interesa


