A 36 años de la caída del muro de Berlín

Escrito por
@HRUIZEC

09/11/2025#N89233

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Cuántas veces levantamos nuestros propios muros pretendiendo dejar del “otro lado” personas, cosas y acontecimientos por lo general dolorosos, sin reparar que nuestra mente atesora recuerdos que nos recrean esas situaciones que queremos olvidar.
El alma tampoco sabe de estas divisiones y vuela a encontrarse con aquellas que también fueron alejadas y separadas, ignorando que las almas gemelas están condenadas a unirse, aunque la razón no lo entienda.
No podrá ningún océano ni ningún cielo evitar esta unión, mucho menos un muro por más alto y duro que sea.
Y verás que la gente que se resiste a que su alma vuele descontrolada sonríe con una sonrisa triste y finge ser feliz.
Derribar un muro a veces no es para ver qué pasa del otro lado sino para encontrarnos con nosotros mismos.

 

Comentarios

@MONIC20

10/11/2025

Excelente!!!Hasta que no aprendamos a vivir en la totalidad,ya que el Hombre no es solamente un Homoeconomicus,es una cultura,su relación con el medio ambiente Homopoliticus y podes obtener mediante el Totalitarismo un orden pero esa solución no alcanza.Muchos menos ahora que vivimos en un mundo multidimensional todo lo vemos,el ser reclama!Cultura,libre consumo.Libertad de expresión.a@HRIUZEC muy bueno.  
@ZULY_AR

10/11/2025

Muy interesante tu mirada @HRIUZEC,  no nos damos cuenta  o no lo ponemos en el pensamiento, pero nos resulta casi necesario dentro de nuestra era cultural, ... para no ser heridos levantamos muros...y no vemos que quien siembra muros no recoge nada.. somos  constructores  de muros sin darnos cuenta que lo que hay que construir son puentes.   cordiales saludos  
@HRUIZEC

10/11/2025

@MONIC20 @ZULY_AR gracias por sus comentarios. El nombre actual del muro es la "cancelación" del otro, y peor aún, la destrucción del otro, del "diferente" a mí. Claro, lo ideal es tender puentes...  
@CANONET

10/11/2025

Es un texto profundamente introspectivo, casi poético, que habla del modo en que intentamos protegernos del dolor erigiendo muros internos, sin darnos cuenta de que esos mismos muros nos aíslan también de partes esenciales de nosotros mismos.

A veces creemos que alejamos el dolor, pero solo lo encerramos dentro. Y en ese intento de protegernos, olvidamos que también dejamos fuera partes nuestras. Derribar muros es, en el fondo, un acto de reconciliación con uno mismo. No se trata de mirar afuera, sino de atrevernos a volver a lo más profundo, donde habita lo que fuimos y lo que todavía podemos ser. 

Coincido con @ZULY_AR en que hemos aprendido a levantar muros como defensa, sin notar que con cada ladrillo también nos alejamos de la posibilidad de encontrarnos con los otros. La verdadera fortaleza no está en aislarse, sino en animarse a tender puentes, aunque eso implique mostrarse vulnerable. El Conócete a ti mismo ya figuraba en el templo de Apolo, en Delfos, pero... Aún no lo hemos aprendido.  

Un placer leer los comentarios.

Agustín  
@HRUIZEC

11/11/2025

Gracias Agustín, suscribo plenamente tu reflexión. Abrazo