Escrito por
@QUIQUERAF

23/03/2007#N14543

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Fue llevado contra su voluntad hasta el centro de la habitación. Casi obligado a sentarse. Una potente luz lastimó sus ojos que se cerraron en defensa. Estaba seguro. Ahora comenzaría la tortura. Ahora vendrían los relámpagos de dolor penetrando su cuerpo. Rasgaría su mente. La debilitaría. No importarían ni sus gritos ni sus hayes. Es más, se reirían de ellos. Sus intentos de salir del lugar serían objetos de burlas. Sentía enormes deseos de que todo ya hubiera pasado. Que el sol pegue en su rostro y no esa tortuosa luz. Que las manos de un querer, reemplacen las que tomaban su rostro ahora. Pero….. allí estaba. Sin remedio. Sin posibilidades. A punto de sentir el dolor provocado por ese aparato , ya viejo conocido de él. Solo deseando ser lo suficientemente valiente para no demostrar el dolor. -“Bueno amigo, dígame cual es la muela que le duele………”

 

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