La Adicción y el Deseo*

Publicado por
@DANTEX

22/10/2025#N89107

0 Actividad semanal
85 Visitas totales

La adicción no es un trastorno del placer, sino una patología del deseo.
Sin embargo, sin la búsqueda del placer no existiría motivación ni deseo alguno.
El motor fundamental de toda conducta humana es precisamente la necesidad de satisfacer un deseo, y es en esa satisfacción donde aparece la experiencia subjetiva del placer.

El problema surge cuando la búsqueda del deseo se desborda y se convierte en exceso.
Entonces, lo que inicialmente generaba bienestar comienza a producir consecuencias negativas sobre la salud física, emocional y relacional.
En ese punto, es cuando ya no buscamos el placer, sino el alivio de la carencia que deja su ausencia.
Es ahí donde se instala la adicción: una dependencia dopaminérgica que esclaviza el comportamiento y sustituye el deseo vital por una compulsión repetitiva.

Una de las formas que me gusta describir las adicciones en estos tiempos es a través del termino *“Adictus”* que viene del latín y tiene un sentido muy potente: significaba “entregado, rendido, sometido”.
En la antigua Roma, adictus se usaba incluso para nombrar a la persona que, por una deuda no saldada, quedaba entregada como esclavo al acreedor.

Con el tiempo, esa idea de estar “entregado” pasó al campo de la psicología y la vida cotidiana: alguien adictus es aquel que ya no se pertenece del todo, que se encuentra sometido a un estímulo, a una sustancia, al consumo o compras, a una relación o a una conducta, perdiendo su libertad interior.

Cuando decimos “soy adicto” no estamos diciendo solo que “me gusta mucho algo”, sino que ese algo me posee, me domina, me esclaviza.
Por eso la recuperación siempre implica un acto de liberación: volver a ser dueño de uno mismo. *“Adictus es ser esclavo. Recuperarse es volver a ser libre.”*
— Lic. Ale Cesano

 

Comentarios

Aún no hay comentarios. Iniciá una conversación acerca de este tema.