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@JOR2908

20/07/2026#N91027

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Comentarios

@FABI5056

20/07/2026

Totalmente de acuerdo.  
@JOR2908

20/07/2026

Fabi gracias x comentar   
@JOFER13

20/07/2026

Yo creo que, en mi humilde opinión, primero nosotros deberíamos aprender a ser felices y reconocer el valor de las cosas y luego nuestros hijos aprenderán de nuestro ejemplo...  
@JOR2908

20/07/2026

Jofer, gracias x comentar  
@CANONET

21/07/2026

Como señalaba Julio Mafud en Los Argentinos y el Status, una sociedad enferma de status termina confundiendo el tener con el ser. El prestigio pasa a medirse por el auto nuevo, la ropa de marca o los símbolos de éxito, mientras se descuida lo verdaderamente valioso: formar hijos felices, con valores, criterio y libertad interior. Cambiar el coche todos los años puede dar apariencia de éxito; educar hijos capaces de encontrar sentido y felicidad es un legado mucho más profundo. En ese contraste, la reflexión atribuida a Víctor Hugo cobra toda su fuerza: el valor de las cosas nunca debería quedar reducido a su precio.

¡Muy buena nota para reflexionar!

Agustín  
@FERNANDOJS

21/07/2026

Coincido con la frase de Víctor Hugo, ¡gracias, Jorge @JOR2908 por compartirla!

Estimado Agustín @CANONET me tomo el atrevimiento de sumar a lo que has dicho. De hecho, valor y precio no son sinónimos. El valor se relaciona con la utilidad percibida, y, si ésta es mayor al precio percibido, la persona compra (por citar a Bowman y su reloj, en las teorías de la Administración).

Por otra parte, los valores (entrando más en la ética y la moral) no deben de tener precio alguno, ya que no son bienes de cambio y forman parte de la integridad del ser humano.

También, como bien has citado, la confusión del "tener con el ser" es algo muy común en las sociedades actuales, en las cuales "sos" en función de lo que tenés...

Es tragicómico ver cuando algunas personas se presentan diciendo soy abogado, ingeniero, médico, etc. y vivo en tal o cual country, y así siguen.

Es ahí donde me surge preguntarme, ¿dónde quedó la persona? ¿Será tan solo una exposición de posesiones? Creo que hoy es ese el desafío, ¡volver a ser persona!

Si bien da para mucho más, y, parafraseando a un tal Bernardo Neustadt, "¿lo dejamos ahí?"...

Abrazo

Fernando